Una mordedura de perro puede ocurrir en segundos, incluso con una mascota conocida. Aunque algunas heridas parecen pequeñas, una mordedura puede producir lesiones profundas, infección y, en determinadas circunstancias, requerir valoración para prevenir enfermedades como el tétanos o la rabia.
Por eso, saber qué hacer durante los primeros minutos puede marcar una diferencia importante.
🐶 ¿Qué hacer inmediatamente después de una mordedura?
1. Mantén la calma y aleja al niño del animal
Lo primero es garantizar que el niño esté seguro y evitar una segunda mordedura.
Si es posible, identifica al perro y a su propietario, pero no intentes capturar ni manipular al animal si existe riesgo de una nueva agresión.
2. Lava la herida inmediatamente
Este es uno de los pasos más importantes.
Lava la zona con abundante agua corriente y jabón durante aproximadamente 15 minutos.
Aunque la herida parezca superficial, el lavado ayuda a disminuir la cantidad de microorganismos presentes en ella.
Después del lavado, puedes cubrir la lesión con una gasa limpia.
3. Si está sangrando, controla la hemorragia
Coloca una gasa o paño limpio sobre la herida y realiza presión directa y continua.
Si la sangre atraviesa la gasa, no es necesario retirarla para revisar constantemente la herida. Coloca material limpio encima y continúa haciendo presión.
Si el sangrado es abundante o no se detiene después de varios minutos de presión directa, se necesita atención médica urgente.
4. No hagas remedios caseros
Evita aplicar sobre la mordedura:
- Alcohol.
- Agua oxigenada.
- Café.
- Pasta dental.
- Plantas o sustancias caseras.
- Sustancias irritantes.
Tampoco intentes cerrar la herida con pegantes, cintas o suturas caseras.
El objetivo inicial es lavar, controlar el sangrado y buscar valoración cuando esté indicada.
🚨 ¿Cuándo debe ser valorado por un médico?
En un niño, es recomendable tener un umbral bajo para solicitar valoración médica después de una mordedura, especialmente si hubo ruptura de la piel.
Busca atención médica si:
- La mordedura rompió la piel.
- La herida es profunda o presenta punciones.
- Está localizada en la cara, cabeza, cuello, manos, pies o cerca de una articulación.
- Existe pérdida de tejido.
- Hay sangrado importante.
- El niño presenta dolor intenso o dificultad para mover una extremidad.
- La mordedura fue producida por varios animales.
- El animal es desconocido, no puede ser localizado o su estado de vacunación contra la rabia es desconocido.
- El niño tiene un esquema de vacunación incompleto o desconocido.
- Aparecen signos de infección.
Las mordeduras en cara y manos, así como las heridas profundas o por punción, merecen especial atención.
💉 ¿Y qué pasa con la vacuna contra el tétanos?
El médico debe revisar el esquema de vacunación del niño y las características de la herida.
Dependiendo del tipo de lesión y de las vacunas recibidas previamente, puede estar indicada una dosis de refuerzo de vacuna contra el tétanos y, en algunas circunstancias, inmunoglobulina antitetánica.
Por eso, después de una mordedura es útil llevar el carné de vacunación a la consulta.
🦠 ¿Puede transmitir rabia una mordedura de perro?
Sí, aunque el riesgo depende de diferentes factores.
La evaluación del riesgo de rabia debe considerar:
- El país y la situación epidemiológica local.
- Las características del animal.
- Si el perro es conocido o desconocido.
- Si puede ser identificado y observado.
- Su estado de vacunación.
- El comportamiento del animal.
- La localización y características de la exposición.
- Las circunstancias en las que ocurrió la mordedura.
No esperes a que aparezcan síntomas para consultar.
Si el perro es desconocido, no puede ser localizado, presenta un comportamiento anormal o existen dudas sobre la exposición, busca atención médica lo antes posible para determinar si se requiere profilaxis posexposición.
En Colombia, la valoración y las medidas de prevención de la rabia deben realizarse siguiendo los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias.
🩹 ¿Todas las mordeduras necesitan antibiótico?
No.
Los antibióticos no deben iniciarse por cuenta propia después de una mordedura.
El médico decidirá si están indicados teniendo en cuenta factores como:
- Profundidad y localización de la herida.
- Daño de tejidos.
- Contaminación.
- Tiempo transcurrido desde la mordedura.
- Signos de infección.
- Estado inmunológico del niño.
- Riesgo individual de complicaciones.
Algunas mordeduras tienen un riesgo suficientemente elevado de infección como para considerar antibiótico preventivo, mientras que otras pueden manejarse con limpieza adecuada y vigilancia.
🔴 Signos de alarma después de una mordedura
Después de la atención inicial, vigila la evolución de la herida.
Consulta si aparecen:
En la herida:
- Enrojecimiento que aumenta.
- Hinchazón progresiva.
- Calor local.
- Dolor que empeora.
- Pus o secreción.
- Mal olor.
- Líneas rojas que avanzan desde la herida.
En el niño:
- Fiebre.
- Decaimiento importante.
- Escalofríos.
- Dificultad para mover la zona afectada.
- Dolor intenso.
- Hinchazón importante.
Ante un deterioro rápido o síntomas graves, acude a un servicio de urgencias.
🐕 ¿Qué información debes llevar a la consulta?
Si es posible y sin ponerte en riesgo, intenta obtener:
- Información del propietario.
- Datos sobre la vacunación del perro.
- Lugar y hora de la mordedura.
- Circunstancias del ataque.
- Características del animal.
- Si el perro puede ser localizado y observado.
No retrases la atención médica intentando conseguir esta información.
❤️ Para recordar
Ante una mordedura de perro:
- Aleja al niño del animal.
- Lava la herida inmediatamente con abundante agua y jabón durante unos 15 minutos.
- Controla el sangrado con presión directa.
- No apliques remedios caseros ni sustancias irritantes.
- Solicita valoración médica cuando la piel se haya roto, especialmente en niños y ante heridas profundas o localizadas en zonas de riesgo.
- Verifica el esquema de vacunación contra el tétanos.
- Evalúa oportunamente el riesgo de rabia.
- Vigila la aparición de signos de infección.
Una mordedura de perro no siempre constituye una emergencia, pero toda mordedura que rompe la piel merece una adecuada limpieza y una valoración individual del riesgo.
La información de este artículo es educativa y no reemplaza la valoración de un profesional de salud. Ante una mordedura en un niño, si tienes dudas sobre la gravedad de la lesión o el riesgo de rabia, es preferible solicitar orientación médica.
MentePediatra — Crianza con ciencia, corazón y propósito.

