Prevención de accidentes en la infancia

Los accidentes en el hogar y en espacios recreativos son una de las principales causas de lesiones en niños. La mayoría pueden prevenirse con medidas simples y supervisión constante. A continuación, te compartimos recomendaciones clave para mantener a los niños seguros:

En la cocina

•⁠ ⁠Evita que los niños ingresen a la cocina sin supervisión.
•⁠ ⁠Nunca dejes los mangos de ollas o sartenes hacia afuera, especialmente si contienen líquidos o alimentos calientes.

Sustancias tóxicas

•⁠ ⁠Mantén bajo llave y fuera del alcance de los niños todas las sustancias peligrosas.
•⁠ ⁠Guarda detergentes, venenos, productos de fumigación y medicamentos en los estantes más altos o en armarios con seguro.

Seguridad en piscinas

•⁠ ⁠Nunca pierdas de vista a un niño en la piscina, ni siquiera por unos segundos.
•⁠ ⁠Instala vallas de seguridad alrededor de las piscinas.
•⁠ ⁠Enseña a nadar a los niños desde temprana edad.
•⁠ ⁠Asegúrate de que siempre estén acompañados por un adulto responsable.

Prevención de atragantamientos

•⁠ ⁠Evita dejar objetos pequeños al alcance del niño.
•⁠ ⁠Una regla práctica: si un objeto pasa por el agujero de un rollo de papel higiénico, no es seguro para el niño.
•⁠ ⁠No ofrezcas frutos secos enteros; pueden ofrecerse molidos a partir de los 6 meses, según indicación médica.

Escaleras

•⁠ ⁠Instala puertas o rejas de seguridad en las escaleras.
•⁠ ⁠Mantén siempre cerradas las barreras para evitar caídas y traumatismos craneoencefálicos, que pueden ser graves.

Ventanas y balcones

•⁠ ⁠Evita colocar muebles o sillas cerca de ventanas.
•⁠ ⁠Mantén ventanas y rejas cerradas si no hay supervisión directa.

Seguridad al viajar

•⁠ ⁠Usa siempre el cinturón de seguridad o una silla para bebés correctamente instalada.
•⁠ ⁠En motocicletas, el uso de casco protector es obligatorio para todos.

Riesgos eléctricos

•⁠ ⁠Coloca protectores en los enchufes.
•⁠ ⁠Evita dejar cables o aparatos eléctricos conectados y al alcance del niño.

La prevención es la mejor herramienta para cuidar la salud y el bienestar de los niños. Un entorno seguro y la supervisión constante pueden marcar la diferencia.